jueves, 9 de mayo de 2013

Felicidades Ángel de mayo.

                                          Hace 19 años.



A menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción.
Lo dice Serrat y lo suscribo yo. Y añado que a veces no es bueno tanto parecido aunque no negaré que me enorgullece. A veces hasta me emocionan sus gestos, esto debe ser, o al menos debe influir, el asunto de la edad, de la mía, claro.
Alex, cumple hoy 19 años, qué mayor es ya, qué mayor soy ya, parece que fue ayer. 
Recuerdo el día que nació. En aquella época yo no me había dejado embaucar por la escritura todavía, era el momento en que en el mundo había 3 ó 4 poetas y no como ahora que hay 3 ó 4 poetas en cada familia y fue por eso, creo, por tanta efervescencia poética, por lo que me decidí a que hubiera uno más, muy modesto pero una más.
Entre mis “poemas”, escribí uno en su día rememorando el nacimiento de mi primogénito. Hay veces que me cuesta decir lo que pienso, (y eso que no paro de hablar) entonces cojo el papel y lo escribo, "me desnudo con la palabra" y eso hice, tome papel y escribí Ángel de mayo, puesto que Alex nació el 9 de mayo y le dije a mi hijo el orgullo que me produce su presencia y también, por si acaso alguna vez no se acuerda, que lo quiero. 
Y precisamente ayer hablábamos de poesía y de poetas.
            Felicidades, cumple muchísimos y nosotros que lo veamos.


                                          Hace 18 años



ÁNGEL de MAYO

Sentado esperaba que amanecieras,
despacio, sin prisa, clareaste
y, en la larga noche trajiste la luz.
Como agua llegaste en mayo,
varado junto a tu cama
te miraba sin atreverme a acariciarte.

Alma acunada en sueños,
en temores de pasillo,
fantasmas surcando los mares
desde tu ventana,
embriagándome de besos
en otra alborada cercana.

Estrellas en mi firmamento.
El roce de la oscuridad
en el espejo de tu luna,
pecho henchido, de tormenta,
espalda luchando, contra espalda,
hasta ganar sin temblores la batalla.

Encontrarás mis sueños en tu almohada
porque soy tú,
porque eres yo,
porque tus albadas son mi corazón
y mi corazón tu aire
y tu aire mis palabras.

En mis brazos creció tu vida,
el tiempo se me fue,
el de estar contigo,
el de estar sin ti
dejando la vida en tus abrazos
regando con lluvia tu sonrisa esperada.

Mañana serás tú mi cayado,
mi cielo, mi mayo sin nubes
rayo de agua anhelada.
Serás guardián de recuerdos,
guarda del ángel de la guarda,
amor sembrado, crecido, regado…

Adorado Ángel, dorado mayo.


                                          Ahora con 19 años

                                         Felicidades Ángel de mayo.

5 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

Y qué guapo, dios mío..
Felicidades, Ángel, al padre y al hijo, y al espíritu sagrado que los une que es el amor, el único motor capaz de hacer brotar a la Poesía.

María Jesús dijo...

Felicidades, Ángel de mayo! Un saludo, amigo.

María Jesús

La profecía del silencio dijo...

Muchas gracias, Sofía y María Jesús. Besos a las dos.

Javier Valls Borja dijo...

Todo eso está muy bien, dice mucho de ti como padre, pero lo mejor que has hecho ha sido darle alas para volar.

Muchas felicidades.

La profecía del silencio dijo...

Pues no creas, muchas veces le corto las alas, o lo intento, lo cierto es que le envidio a rabiar esos 19 años.